Las personas tenemos un deseo innato de conectarnos con la naturaleza, algo que se conoce como biofilia.

Nuestra atracción por el mundo vegetal va más allá de gustos y de modas. Al fin y al cabo, es algo que necesitamos en nuestras vidas, ya que sin la vegetación la humanidad se extinguiría.

En las casas está a la orden del día y en las empresas, cada vez más se van sumando al carro de colocar plantas en la oficina. Y es que, aparte del importante papel que juegan en la decoración del lugar de trabajo, nos aportan otros muchos beneficios demostrados científicamente. Te los contamos:

Las plantas en la oficina ayudan a reducir el estrés

En un estudio realizado por la Universidad de Tecnología de Sydney se encontraron reducciones significativas en los niveles de estrés de los trabajadores cuando fueron introducidas plantas en la oficina.

Los resultados concluyeron en una caída del 37% de la tensión y de la ansiedad de los trabajadores; un descenso del 58% de los sentimientos de depresión y abatimiento; una disminución del 44% en los niveles de ira y hostilidad; y una bajada del 38% en la fatiga.

Por tanto, con tan solo una planta por puesto de trabajo es suficiente para promover el bienestar e impulsar el rendimiento de los trabajadores. En gran medida, esta caída del estrés al colocar plantas en la oficina se debe a que el color verde tiene un efecto calmante y relajante, generando en el subconsciente de las personas una sensación de paz y tranquilidad.

La productividad aumenta con plantas en la oficina

Numerosas investigaciones realizadas a lo largo de la historia han comprobado que tener plantas en la oficina aumenta la productividad, mejorando la retención de memoria y los niveles de atención de los trabajadores.

Las plantas en la oficina reducen las tasas de enfermedad y ausencia

El informe biofílico de Human Spaces realizado en el año 2015 , estudió a 7.600 trabajadores, todos ellos oficinistas, distribuidos en 16 países diferentes. Entre las diferentes conclusiones extraídas, se encontró un repunte del 6% de ausencias por enfermedad del personal en cuyos lugares de trabajo no había plantas.

Introducir plantas en la oficina también puede reducir algunos síntomas de mala salud como la fatiga, los problemas de concentración, piel seca e irritación de nariz y de ojos.

Los puestos de trabajo se vuelven más atractivos para los solicitantes de empleo si hay plantas en la oficina.

Del mismo informe de Human Spaces, se extrajo que una de cada cinco personas no tiene elementos naturales dentro de su espacio de trabajo y, alarmantemente, casi el 50% de los trabajadores no tienen luz natural. 

Sin embargo, un tercio de los trabajadores afirmaron que el diseño del lugar de trabajo afectaría a su decisión de unirse a una empresa. 

Aquí encontramos una gran disparidad entre las pretensiones de las personas y la realidad de los puestos de trabajo en la actualidad. Cada vez se valora mucho más el entorno y, por eso, colocar plantas en la oficina puede marcar la diferencia a la hora de formar un equipo humano de calidad.

El aire está más limpio con plantas en la oficina

Mientras que los humanos necesitamos oxígeno para sobrevivir, las plantas absorben un gas que no necesitamos y que es nocivo para nosotros, el dióxido de carbono.

Concretamente, las plantas en la oficina pueden ayudar a reducir los niveles de dióxido de carbono un 10% en lugares con aire acondicionado y un 25% si no lo tienen.

Los niveles de ruido son más bajos con plantas en la oficina

Al absorber los sonidos, en lugar de aislarlos de la contaminación acústica, las plantas en la oficina ayudan a reducir los efectos de distracción de la charla de fondo. Para ello, se pueden colocar macetas de plantas en múltiples ubicaciones y en los bordes y esquinas de las habitaciones.

Las plantas en la oficina impulsan la creatividad

El informe de 2015 de Human Spaces también encontró incrementos en la creatividad del 15% de los trabajadores que contaban con plantas en la oficina.

La teoría de la restauración de la atención concluyó que las personas, con mirar la naturaleza e incluso únicamente con ver imágenes de esta, alteramos el modo de procesar del cerebro haciendo que los niveles de relajación aumenten, y con ellos la capacidad de concentración.

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